Una característica de los seres humanos es la búsqueda hacia el descubrimiento de quienes somos realmente, más allá de la imagen que queremos proyectar y de lo que realmente podemos asumir sin sentirnos amenazados por nuestro juicio y por el juicio ajeno.
Este viaje de autoconocimiento no tiene límites, porque tampoco los tiene nuestra capacidad de desarrollar nuestras potencialidades y transformar nuestras dificultades.
El problema para descubrir quienes somos es que nos negamos a admitir que poseemos cosas que rechazamos (consideradas individual y/o colectivamente “malas”) o no nos permitimos (consideradas demasiado buenas para mi), y que mantenemos fuera de la conciencia.
Grupo mensual de SoulCollage® y Contradanza. Ejercicio con muñecos para visualizar las partes con las que me identifico, las partes que rechazo y las partes que admiro y no me reconozco a mí misma (la identificación egoica, la sombra y el oro de la sombra)
Somos, en realidad, pura potencialidad. Contenemos muchas características que han sido privilegiadas, reconocidas, alimentadas, cultivadas, exageradas y atrofiadas por ese exceso de especialización, y con las cuales solemos identificarnos. Sin embargo, otros muchos aspectos que están igualmente activos han sido rechazados, ignorados y apartados de nuestra conciencia por considerarse inadecuados, vergonzosos e inaceptables. Este “juicio” sobre partes de nosotros mismos no hace más que alejar de nuestra conciencia aspectos que se disparan y dirigen nuestras vidas al margen de nuestra intención y voluntad. La manera de desarrollar nuestro potencial, de suavizar nuestro carácter y de diversificar nuestras cualidades pasa por la toma de conciencia, por la aceptación de todo lo que es, de todo lo que soy, de todo lo que puedo llegar a ser.
SoulCollage® Lo sagrado de desvelar y reconocer las distintas partes del Alma
El método del SoulCollage® contribuye poderosamente a este objetivo central de nuestra búsqueda de sentido y de identidad, ayudándonos a identificarnos no sólo con unas cuantas de nuestras partes, sino con todas las que realmente nos conforman e influyen. Ayudándonos también a desarrollar una actitud serena de observación, aceptación y aprecio por todo lo que somos y podemos llegar a ser.
En palabras traducidas de mi maestra Mariabruna Sirabella, “somos uno y somos simultáneamente múltiples, y la fuerza de nuestra presencia en el mundo depende del nivel de reconocimiento, diálogo y armonía que logremos mantener entre todos estos múltiples aspectos de nuestra rica y variada dimensión psicológica compuesta de luces y sombras, de partes que amamos y respetamos profundamente y de otras partes que querríamos suavizar, transformar o eliminar”.
Tuve noticias de este maravilloso método de autoconocimiento y transformación personal de una forma bastante casual y anecdótica hace algo más de un par de años.
Desde entonces empecé a buscar la manera de conocerlo y no ha sido nada fácil, ya que de momento somos muy pocas las personas acreditadas en España como Facilitadoras de SoulCollage® y no existen textos ni formaciones aún en español.
El SoulCollage® es un método creado por Seena Frost y una valiosa herramienta para el conocimiento profundo de un@ mism@ y para el desarrollo, que consiste en confeccionar con collage un mazo de cartas de uso exclusivamente personal, que contiene los distintos aspectos y energías que nos conforman. Una especie de tarot absolutamente personal donde uno se puede reconocer en sus múltiples facetas, en su inmensa sabiduría interior y evolucionar a partir de ello.
El enorme valor de este método consiste en que de una manera sencilla, amable, hermosa y profunda podemos ver todos los aspectos que nos influyen y nos conforman, aceptarnos tal como somos e ir desarrollando nuestro potencial. Descubrir nuestras luces y nuestras sombras. Dialogar con nuestras diferentes partes internas e influencias socio-culturales. Aprender a encontrar un mejor equilibrio entre todas las energías que me conforman e ir limpiando la casa desde dentro.
La maravilla para mi es haber encontrado un método que privilegia la intuición, la sensibilidad, la espontaneidad, la creatividad, la aceptación, la compasión y la belleza como vía de acceso a lo más profundo de nosotros mismos, a lo más delicado y a lo más luminoso de nuestro Ser.
Ya veis que estoy emocionada y enormemente agradecida a quienes me han ayudado a encontrar y a profundizar en este método. A Yolanda Pesquero, que me habló de su existencia, a Seena Frost, que lo creó y le dio forma, a Mariabruna Sirabella y Laura Pieretti, que han sido hasta ahora mis maestras.
Estoy ya trabajando con el método, así que si os interesa manteneos atent@s o contactadme directamente.
Hay quien cree que la meditación sirve para “evadirnos”, como si el peligro radicara en estar en contacto con lo que hay, reconocer la realidad, asumir lo que ocurre tanto fuera como dentro de nosotras, y la solución fuera evadirnos, fingir que eso no existe... al menos por un tiempo. Pero eso no es más que una huida, resultado de la idea infantil de que "si yo no lo miro, si no lo veo, no existe". La conocida técnica del avestruz.
Y no. Las cosas no son así. Las cosas son como son, tanto si las miramos y las reconocemos, como si no. No podemos huir de la realidad. Esa tentación de pretender escapar y evadirme, es fruto de una pobre idea de nosotros y nosotras mismas. Es resultado de creernos impotentes e incapaces de sostenernos a nosotras mismas; de no creernos capaces, bien de enfrentar y cambiar situaciones que podemos modificar, o bien de adaptarnos a las circunstancias que no podemos cambiar. En la habilidad para reconocer cuándo se trata de un caso u otro, está nuestra sabiduría. Una sabiduría que se va conquistando poco a poco.
Así que la meditación no sirve para evadirme sino para centrarme y contactar con la realidad, con el aquí y ahora, confiando cada vez más en la capacidad para sostenerla. Sólo en este parar, puedo ir descubriendo y encontrándome con un yo profundo, libre de ideas preconcebidas y potencialmente capaz de sostenerme y de desarrollar todas las potencialidades que poseo y comparto con el conjunto de la humanidad.
“El verdadero propósito es ver las cosas tal como son, observar las cosas tal como son y dejar que todo siga su curso” Shunryu Suzuki.
Para realizar la meditación:
Busca un lugar tranquilo y silencioso, donde no vayas a ser interrumpida en los próximos 15 minutos. La propuesta es realizarla de pie, preferiblemente descalza o con calcetines, pero si prefieres puedes hacerla sentada, sin cruzar las piernas y con los pies suavemente apoyados en el suelo. Cuando tengas el espacio preparado, pon la grabación y ve siguiendo las indicaciones. La meditación dura algo más de 12 minutos y estarás acompañada por mi voz al principio y al final de ella, mientras que durante algunos minutos centrales estarás sola con tu quietud. Espera la señal de la campanilla y mi voz al final, que te acompañará para regresar a tu actividad cotidiana.
Espero que contribuya a tu serenidad y a la de tu entorno.
Buena práctica!!!!
Si deseas puedes compartir. Y si te apetece, comentarme qué tal te ha ido.
Acostumbramos a
sostener conflictos internos, desencuentros y luchas descarnadas
entre las distintas partes o personajes que contenemos. Estas luchas
y ruidos internos nos producen malestar. Si aprendemos a escuchar y
comprender el sentido y la procedencia de nuestras creencias y
emociones más extremas, lograremos transformar el ruido interno de
nuestras voces críticas y alcanzar una atmósfera interna de mayor luz y tranquilidad .
Solemos pensar que
somos aquello con lo que nos identificamos, que somos un único
personaje cuya voz se hace omnipresente y cuyo criterio es nuestra
ley. Sin embargo “esto” que llamamos “yo” no es más que la
actuación del personaje que ha logrado el control y el papel
“protagonista” en nuestra representación de la vida, a fuerza de
imponerse, de alzar más fuerte la voz y de mantener aparentemente “a
raya”al resto de los actores y actrices que nos habitan y que, a
pesar de nuestra desatención e ignorancia, se relacionan, discuten y
sostienen verdaderas luchas en nuestro interior.
Hay quien se
identifica con su parte ansiosa, triste, indefensa; o con su parte
miedosa, insegura o dependiente; o con su parte soberbia, con su
fuerza y su poder; o con su indolencia y adaptabilidad... etc. Estas
identificaciones determinan los rasgos de personalidad por las que
nos mostramos diferentes unos y otros. Pero en realidad, todos y
todas tenemos “de todo”, y para cada uno de estos “personajes”
dominantes, tenemos otros muchos sometidos, negados y relegados en lo
más oscuro de nuestro ser. Lo que constituye una enorme pérdida de
recursos. La riqueza y el potencial humano deviene, no tanto de la
“especialización” en una determinada forma de ser, sino en
lograr diversificar nuestras actitudes, pensamientos y sentimientos
para adecuarlos a los requerimientos de cada ocasión y
circunstancias.
Y, en cualquier
caso, es también común que nos sintamos molestos y enfadados con
aquellas creencias, emociones o impulsos que consideramos
inconvenientes y que no logramos controlar a pesar de la ira que
desplegamos hacia ellas.
La propuesta que
este año va a inspirar el trabajo terapéutico en Espacio
Contradanza es fomentar, no el enfrentamiento entre nuestras partes,
sino la apertura, el diálogo, la comprensión y, finalmente, el
entendimiento y colaboración entre ellas. El propósito es pasar de
odiar, temer, discutir con aspectos problemáticos; pasar también de
ignorarlos y querer liberarse de ellas; renunciar del mismo modo a
ceder indiscriminadamente a sus tendencias. En lugar de todo ello
vamos a tratar de prestar atención, volvernos curiosas respecto de
esos sentimientos, creencias y actitudes; soltar la cerrazón y abrir
el diálogo.
Comprenderemos
pronto que lo que aparenta ser, por ejemplo, un carácter explosivo,
es mucho más que un manojo de ira. Quizás descubriremos que se
trata de una parte protectora que trata de defender a otra parte
vulnerable y que que se encuentra en conflicto con otras partes
complacientes. Si preguntamos con curiosidad a estas partes
conflictivas, quizás nos muestren escenas de los momentos de la vida
en que se vio obligada a adoptar ese rol protector de un modo
extremo.
Vamos a mirar a los
personajes que nos habitan. A conocerlos y a dialogar con ellos. A
tender puentes entre nuestros antagonistas internos para que puedan llegar a
convertirse en aliados.
“Es probable que todos los dragones que
habitan en nuestras vidas no sean más que princesas que sólo están
esperando a poder vernos alguna vez bellos y valientes. Es probable
que, en lo más profundo de su ser, lo terrible no sea más que algo
desamparado que necesita de nuestra ayuda”. Rainer María Rilke
El oficio de
terapeuta implica una mezcla bastante equilibrada de riesgos y
oportunidades. Oportunidades para aprender, para crecer al tiempo que
lo hacen las personas a las que acompañamos, para revisar,
cuestionar y transformar nuestro estilo de relación con la vida, con
las personas y con nosotras mismas, entre otras.
El riesgo resulta
del hecho de trabajar con la sombra, con la oscuridad, con los
sentimientos rechazados y relegados de la conciencia que, en un
momento de crisis, pueden aflorar con una extrema virulencia,
precisamente derivada de nuestros esfuerzos por hacerlos permanecer en el
fondo de nuestras prisiones internas.
Entiendo que
nuestra misión profesional consiste, efectivamente, en abrir puertas, invitar a
salir, y permitir la expresión de nuestras actitudes, creencias y
sentimientos más inmaduros, irracionales y “políticamente
incorrectos”. Precisamente porque necesitan salir para poder ser vistos, para poder tomar conciencia de ellos y del mensaje que están queriendo comunicarnos.
Y ahí reside
precisamente el peligro: en
trabajar con la locura, que es material altamente inflamable. Al
facilitar esta apertura, aparecen muchas veces tales comportamientos
y emociones de forma tan abrupta, desmedida e indiscriminada, que
pueden resultar dañinas para quienes son testigos del proceso. Los y
las terapeutas debemos estar preparados para manejar estas situaciones,
forma parte de nuestra capacitación y ejercicio profesional
diferenciar en estas salidas explosivas lo que tiene que ver con la
realidad presente y lo que no es más que una actualización y
proyección de viejas heridas y patrones de relación. Aún así,
requiere a veces mucha templanza mantener la serenidad y la escucha
del otro para no verse implicado y responder a dicha proyección a
veces claramente hostil. Y no siempre es posible ayudar a la persona a que se de cuenta también de ello.
Cuando esto ocurre en un grupo terapéutico la dificultad se acrecienta, ya que las heridas y hostilidades provocadas en la historia personal de cada participante se actualiza en el grupo y los conflictos del pasado se reviven entre los miembros del grupo. Así, un impulso, un malentendido, una equivocación, provoca el malestar y el conflicto. Lo que se interpreta como un ataque malintencionado, muchas veces no es más que un error de percepción o de atribución; como dice Silvia Pérez Cruz en su canción Loca " Loca, loca, loca, loquita loca, así es mi boca... de palabras se equivoca".
Esto es lo que ocurre en todas nuestras relaciones presentes: los conflictos de relación que tenemos con nuestras parejas, hijos o hijas, hermanos, amistades, compañeros y compañeras de trabajo, superiores, etc., se hacen encarnizadas cuando se están actualizando antiguos conflictos. Porque lo que hemos aprendido es a no expresar claramente lo que sentimos y necesitamos, y mucho menos a escuchar el punto de vista y las motivaciones del otro/a. La consecuencia de esta falta de comunicación, es decir de esta falta de expresión y escucha mutuas, es que los conflictos devienen en rupturas. Y que las heridas antiguas se retroalimentan del sostenimiento de actitudes cerradas y ciegas a la realidad presente.
Un grupo terapéutico debe su riqueza y su potencial sanador a la oportunidad que ofrece de descubrimiento de las propias actitudes cerradas u hostiles, y a la posibilidad de aprendizaje de formas de relación más sinceras, honestas y abiertas a los verdaderos sentimientos y necesidades tanto propios como ajenos.
Pero esto no ocurre de forma rápida ni automática. No basta con que el/la terapeuta promueva la apertura y toma de conciencia, la expresión sincera; no basta con una única intervención de apoyo/confrontación. La transformación requiere tiempo, paciencia, constancia y una buena dosis de confianza. Confianza en la propia capacidad de ir sanando, en la capacidad de que también los demás están en el proceso de sanar; confianza en que quizás no hay intención de dañar; confianza en que la cerrazón y el obcecamiento terminarán cediendo paso a la necesidad esencial de entender, entenderse, hacerse entender... Y requiere también resistirse a la tentación de juzgar, de incriminar y de satanizar. Porque es este juicio, hacia uno mismo y hacia el otro, lo que nos separa, lo que nos impide, lo que nos limita y aleja de lo fundamental: el amor, el entendimiento, la compasión, la aceptación...
A veces esto no es posible. A veces no se dan las condiciones. A veces no es posible trascender la dificultad, y se instala el malestar, el desaliento y la desconfianza. Entonces se reproduce el patrón: siempre me pasa lo mismo y la única solución es romper, alejarse, mandarlo todo a la mierda. Reproducir lo de siempre. Creer que no hay más camino que romper las relaciones cuando se entra en conflicto.
Espacio Contradanza. Taller de Verano 2017.
Pero la sanación verdadera es poder quedarse cuando algo o alguien te importa de verdad. No retirarse de las relaciones significativas, sino quedarse hasta poder poner luz a la oscuridad. Darse la oportunidad de aprovechar el conflicto para crecer y hacer crecer la relación. Cuando el conflicto surge en un grupo, el grupo es una oportunidad de aprender a resolver de forma constructiva. Y si se puede aprender en esta especie de laboratorio para la vida que es un grupo, los beneficios redundan en el grupo y en la vida. De lo contrario, se ahonda en la idea loca de que es imposible, de que “nadie me comprende ni me quiere”; y uno tiende a separarse y a quedarse cada vez más solo/a, más ajeno/a, más enajenado/a... mas loco/a. Y también pierden los otros, quienes se quedan, porque se les priva de la posibilidad de entender, aceptar, confrontar, aclarar y sanar el desencuentro; de crecer y hacer crecer la relación.
Sostener el conflicto, sostenerse y sostener la tensión, profundizar en ella, escucharse con atención y escuchar al otro/a, no engañarse con la pretensión de que no te importa, confiar en la capacidad de trascender la dificultad, apoyarse en todo el camino ya transitado, no echar por la borda todo el recorrido y la esperanza de alcanzar el entendimiento. Ese es el único camino. Un camino de verdadero compromiso con uno mismo, con la comunidad y con la vida. Y, aunque no es fácil, merece la pena seguirlo intentando.
La
palabra alquimiaprocede
del árabe al-khīmiyaˀ(الخيمياء),
que podría estar formada por el artículo al-y
la palabra griegakhumeia(χυμεία),
que significa ‘echar juntos’, ‘verter juntos’, ‘soldar’,
‘alear’, etc. (de khumatos,
‘lo que se vierte’, ‘lingote’, o del persakimia,
‘oro’).
Talleres de Contradanza. Espacio Contradanza. Lourdes Serra Salomón.
Contradanza es el
resultado de doce años de exploración alquímica y búsqueda
de un formato de terapia de grupo en la que se viertan conjuntamente
por una parte la enorme sabiduría corporal y la indudable necesidad
humana de sentir y expresar emociones y sentimientos a través de la
danza y el arte; y, por otra, una actitud de escucha y
acompañamiento profesional propio de la psicoterapia, que promueva
la toma de conciencia, la asunción de la responsabilidad hacia uno
mismo y el propio bienestar, y en definitiva la transformación y
desarrollo de las potencialidades personales.
Talleres de Contradanza. Espacio Contradanza. Lourdes Serra Salomón.
Lo que empezó
siendo un espacio propio de autoconocimiento y sanación, devino poco
a poco en una herramienta para el acompañamiento de personas en
búsqueda de sí mismas y del desarrollo de su potencial humano. Lo
que al inicio fue una intuición y una necesidad de encontrar un
lenguaje personal para la relación con mis clientes, actualmente es
parte de una corriente cada vez más extendida de propuestas
psicoterapéuticas que usan el cuerpo, la danza y el arte como
poderosas herramientas expresivas y sanadoras.
Talleres de Contradanza. Espacio Contradanza. Lourdes Serra Salomón.
Se ofrecen
actualmente multitud de formaciones, talleres y grupos con esta misma
filosofía de los que también he bebido y me sigo nutriendo, y que
han ido dando forma a mi propia manera de hacer: Movimiento
Auténtico, Movimiento Expresivo, Danza Vivencial, Cuerpo y Arte, Voz
y Movimiento, Cuerpo y Gestalt, etc.
Grupo regular de Contradanza. Espacio Contradanza. Lourdes Serra Salomón.
Contradanza, mi
propuesta, tiene una decidida y no oculta vocación terapéutica, y
es así porque soy psicóloga desde hace más de treinta años y
porque ejerzo como psicoterapeuta por pasión y vocación. Me
interesa crear espacios para la escucha interna, donde lo íntimo
pueda ser reconocido y expresado, principalmente a través del
silencio, de la música, el movimiento, la pintura, la voz y la
palabra. Y también me interesa que dichos espacios ofrezcan espejo,
resonancia, apoyo y confrontación para que los “puntos ciegos”
sean desvelados, favoreciendo la toma de conciencia de las actitudes
autolimitantes, y el desarrollo de “las semillas” que contenemos.
Bajo Contradanza, convoco todos los años una serie de actividades, encuentros, talleres residenciales en la naturaleza y un Grupo Regular que se reúne todos los jueves de 19 a 21 horas y de octubre a junio. Si te interesa recibir más información o participar no dudes en contactar conmigo: lourdesserrasalomon@gmail.com
Quienes navegan
saben que es necesario encontrar un buen equilibrio entre los vientos
y las velas. Así, cuando los vientos son flojos, conviene “sacar
trapo” para aumentar la superficie sobre la cual el viento incide
para hacernos avanzar. Por el contrario, cuando el viento arrecia,
mantener esa misma superficie vélica hace que la embarcación se
torne “ardiente”, sea difícil de gobernar y se haga peligrosa la
navegación. La dificultad de los navegantes sin experiencia es saber
cuándo hay que “rizar la vela”, maniobra -no exenta de
dificultad cuanto más fuerte es el viento- consistente en recoger
parte de la vela para reducir esa resistencia y hacer cómoda, segura
y manejable la navegación. La respuesta de los navegantes avezados
suele ser que hay que recoger vela cuando uno se está preguntando si no
tendría que hacerlo.
Lourdes Serra. Terapia.
Algo parecido
ocurre con la decisión de ir a terapia. Es frecuente que la gente,
al saber que soy terapeuta, me pregunte cuándo sabe alguien que
tiene que ir a terapia. Creo que la metáfora marinera encaja bien y
quizás sea el momento de buscar acompañamiento terapéutico cuando
uno o una se pregunta si no lo estará necesitando. Llegado este caso
ya existe una conciencia de dificultad de la que conviene hacerse
cargo, antes de que “el viento arrecie” y comprometa cada vez más
nuestro bienestar y seguridad.
Porque no es cierto
que uno tenga que estar muy mal, muy desequilibrado, angustiado o "loco" para buscar un contexto terapéutico donde poder escucharse a sí
mismo y aprender a saber lo que necesita y cuidarse mejor; de la
misma manera que no hay necesidad de retardar una maniobra hasta el
punto de arriesgar nuestra seguridad en el mar.
Cuando se empiezan
a ver “borreguitos” en la superficie del mar se sabe ya que el viento está
subiendo; cuando la proa busca cada vez más fuertemente el viento,
sabes que la intensidad sigue aumentando... Si no escuchas estas señales,
puedes llegar a verte en apuros para recuperar el equilibrio.
Del mismo modo,
cuando empiezas a notar que tu nivel de ansiedad sube, que pierdes el
sueño, la alegría, o la capacidad para relacionarte con las
personas a las que quieres, ese es el momento para detenerte a mirar
cómo puedes reducir el malestar y potenciar el desarrollo de tu
conciencia y capacidades personales.
Claro que hay
muchas maneras de hacerlo. La psicoterapia es una de ellas. La que yo
conozco. La que yo he utilizado como vía para mi desarrollo personal
y la que ahora uso como herramienta de trabajo y de servicio.
Espacio
Contradanza. Temporada 2017-2018.
Y ahora, después
de una sabrosa y merecida pausa estival, vuelvo a mi trabajo y os
ofrezco de nuevo mi acompañamiento terapéutico en distintos
formatos:
Consulta
individual y de
pareja, tanto en Sevilla (barrio de San Bernardo) como en
Espartinas (Aljarafe)
Grupo de
Contradanza de movimiento y psicoterapia, todos los jueves de
octubre a junio, 19 a 21 horas.
Talleres
residenciales en la Naturaleza, previstos para Otoño (3/5 de
noviembre), Invierno (19/21 de enero), Primavera (6/8 de abril) y
Verano (2/5 de julio).
Y, como viene
siendo habitual, inicio la temporada con una Sesión Abierta
el próximo jueves 21 de septiembre, a las 19 horas, donde
podamos reencontrarnos o conocernos las personas que de algún modo
formáis ya parte de esta familia de Contradancistas o tengáis
curiosidad e interés por aproximaros y conocer mi forma de trabajo.
Así que quedáis convocados/as y os animo a invitar a cuantas
personas de vuestro entorno puedan estar interesadas en asistir, sólo
os pido que me digáis quiénes vais a venir para ir organizando el
espacio.
Nos deseo un año
creativo, honesto, generoso y muy productivo.
Mujeres Cíclicas. Residencial en la Naturaleza. Lourdes Serra Salomón. Espacio Contradanza.
Estimadas Mujeres Cíclicas, nos queda poco más de una semana para encontrarnos de nuevo en Casa Venera, en la Sierra de Aracena, para empezar este proceso de Armonización Estacional y conexión con la Naturaleza, que en Otoño tiene mucho de parada tras la energía desbordante del verano, de soltar lo que ya no nos es útil y nos lastra, de reconocimiento de los propios frutos de temporada y de camino hacia la calma y la serenidad. Estas notas son las que nos van a inspirar en estos días de convivencia e inmersión en nosotras mismas y en la Tierra, cuyo propósito formulo así:
Contemplación que induce a la reflexión y la calma. Movimiento hacia dentro. Soltar. Apreciación y agradecimiento de los frutos. Reconexión con el arquetipo de Kuan Yin, "La que Escucha los Llantos del Mundo", diosa china de la compasión.
Vamos a partir de este momento del Ciclo Estacional de la Tierra para reconectar con las energías, emociones y arquetipos de feminidad que el otoño nos sugiere y que, unidas a las de las demás estaciones, conforman un círculo, una unidad con todos los matices y potencialidades del Ser.
Los arquetipos son, en la psicología junguiana, modelos humanos potenciales que, una vez activados, se expresan a través de nuestras actitudes o acciones. Son patrones intrínsecos o predisposiciones de la psique humana. Algo así como los proyectos de las semillas que contenemos y podemos llegar a ser.
Kuan Yin es el arquetipo de la cualidad humana de la compasión, un sentimiento empático por el infortunio de los demás aunado al deseo de aliviar el sufrimiento. La capacidad de ayuda de los seres sensibles. Asociada a las cualidades de bondad, ternura, sensibilidad, generosidad, empatía y amabilidad. Posee además serenidad, fuerza, fluidez y quietud. Kuan Yin nos vuelve más tolerantes con nosotros mismos y con los demás.
Activar el arquetipo de Kuan Yin es activar nuestra capacidad de escuchar con empatía aceptando a la persona y a sus sentimientos sin mostrarse sentenciosa o a la defensiva. Es activar la capacidad de escuchar y soportar el dolor, la rabia y el sufrimiento ajenos, que el arquetipo puede contribuir a mitigar. Es poder realizar un acto responsable que implica un sentimiento y una actuación, aunque no se observe ninguna acción física. Es poder estar Presente y escuchar. Es un potencial de sanación porque poder contar secretos con valor y escuchar con la compasión de Kuan Yin son dos partes del mismo proceso curativo.
Transitemos este camino de crecimiento y desarrollo de la mano de esta maestra que es la Tierra y bajo la inspiración de Kuan Yin. Hagámoslo juntas, para apoyarnos e inspirarnos de los avances mutuos. Para enriqueceros de las cualidades y dificultades de cada una.
Celebremos que no somos perfectas y que estamos en continua evolución. Vayamos juntas hacia la vida misma, empecemos juntas un nuevo viaje por esta continua espiral que transitamos desde el nacimiento y hasta la muerte. Entreguémonos a la sabiduría de la Naturaleza.
Nos encontramos en la Sierra de Aracena del 4 al 6 de noviembre de 2016.
Recuperar y honrar los aspectos femeninos del alma.
Existe la necesidad de un cambio profundo a nivel social e individual, que pasa por la recuperación de los aspectos femeninos del alma, ya que nuestra sociedad, dominada durante tanto tiempo por ideas de orientación masculina, por la fuerza y la agresividad, está iniciando un periodo en el que los valores femeninos clásicos, como el instinto, el sentimiento, la intuición y la emoción, han de desempeñar necesariamente un papel más importante.
Recuperar el sentido de pertenencia a la Naturaleza.
El cambio que requiere nuestra sociedad y nosotras mismas, pasa también por recuperar el sentido de pertenencia a la naturaleza y el sentido de responsabilidad hacia el cuidado y la protección del medio que hace posible nuestra existencia.
Hoy sabemos que las ondas del cerebro humano y de todos los mamíferos vibran en la misma sintonía que el planeta, en una misma frecuencia biológica natural que es conocida como "el latido de la Tierra" u Ondas Schumann. Y que el ser humano no es capaz de sobrevivir fuera de esta frecuencia (ver https://millenio.wordpress.com/2014/06/29/la-resonancia-schumann-o-el-latido-de-la-tierra/).
Sin la Tierra no existiríamos, como tampoco existiríamos sin la madre. Ambas, Tierra y madre, tienen esa increíble capacidad autorreguladora, instintiva e intuitiva de funcionar como un todo coherente para mantener la homeostasis orgánica a favor de la vida. La protección de la vitalidad, la diversidad y la belleza de la Tierra es, tal y como reza la Carta de la Tierra de la UNESCO, un deber sagrado. Como sagrado es recuperar el contacto y la sintonía con la Madre Tierra, y rendirle el tributo que en otros tiempos y culturas mereció, recibiendo de ella con gratitud los dones que nos otorga.
Recuperar la capacidad de honrar y rendir homenaje a Gaia, la Madre Tierra, a la "diosa", al principio femenino encarnado en la figura de la madre, es recuperarnos y honrarnos como mujeres, es recibir y honrar lo sagrado femenino que contenemos y que es indispensable para la vida.
Es hora de tomar conciencia de que la vida (que somos nosotros) y la Tierra, como un todo indivisible, evolucionan juntas.
Mujeres Cíclicas: un ciclo de talleres residenciales en la Naturaleza para favorecer la Armonización Estacional y la Transformación Personal.
Adentrarnos en la Naturaleza y armonizarnos con sus cambios cíclicos estacionales es un camino de recuperación de nuestra más profunda identidad y potencialidades. Fundirnos con un paisaje que nos contiene y del que formamos parte, para poder reconocernos en este proceso de creación y recreación continua, donde la vida se transforma a cada instante, donde comprobamos con serenidad que algo tiene que morir para que otra cosa pueda nacer, es aceptar con serenidad también que nuestra naturaleza es este cambiar, este soltar para recrearnos.
Propongo este año un nuevo giro en este Ciclo de Armonización Estacional y Transformación Personal, donde la reconexión con lo Femenino Sagrado cobra un lugar central. Os propongo un interactuar individual y colectivamente de un modo personal y espiritual mediante la sensación de maravilla frente al mundo natural, sintiéndonos parte de él. Una interacción que no es diferente de la estrecha unión que existe entre mente y cuerpo. Adentrémonos juntas en nuestra presencia íntima y en la naturaleza para rescatar algo más de lo instintivo, intuitivo, sensitivo, creativo que tenemos dentro.
Cuatro estaciones, cuatro talleres, cuatro fechas a anotar en el calendario: 4-6 de noviembre 2016, 20-22 enero, 31marzo-2 abril y 3-6 de julio 2017.
"Nos olvidamos de que nunca está nadie más activo que cuando no hace nada,
nunca está menos solo que cuando está consigo mismo" Catón
Espacio Contradanza. Lourdes Serra. Nos olvidamos del placer de vivir sin más.
Corren tiempos de hiperactividad. Se estimula la acción, el no parar ni un instante desde la misma infancia e incluso hasta la vejez, con lo que desde las instituciones para el bienestar social denominan como "envejecimiento activo" cuando parece más bien un envejecimiento hiperactivo.
La exigencia de nuestra sociedad actual es hacer, hacer y hacer, hasta la extenuación. Correr, correr y correr hasta el agotamiento. Acumular, acumular y acumular hasta reventar.
La competitividad y el éxito son valores predominantes. Se hace un culto extremo a la capacidad de rendir donde cada uno de nosotros solo vale en función de su resultado. Nos convertimos en nuestros propios verdugos si los resultados no alcanzan las expectativas; la autodestructividad y la culpabilización se apoderan de nuestro mundo interno, del que tratamos de huir a toda costa por temor a no hallar más que reproches e insatisfacción.
Y entre tanto hacer, correr, y exigirnos, nosotras, las personas, nos alejamos más y más de nuestra esencia. Huimos del silencio, del vacío, de la calma, de la contemplación, del sentir y del sabernos parte de algo más grande. Confundimos el hacer con el Ser, a pesar de que, como le escuché una a vez a mi amiga y compañera Ana Laan, "no somos haceres humanos, sino Seres Humanos".
En este contexto olvidamos -como afirma Mireia Darder- que solo tolerando el aburrimiento y el vacío seremos capaces de crear algo nuevo. Ocupados siempre en perseguir un objetivo, descuidamos el placer de hacer sin más. de vivir fluyendo sin esperar nada a cambio. Por ejemplo, nos olvidamos de bailar, un movimiento que se sustrae completamente al principio del rendimiento.
Sabemos tener y hacer, pero no sabemos simplemente ser.
Espacio Contradanza. Lourdes Serra. Necesitamos poder expresar nuestros sentimientos.
También en este clima donde no cabe el placer sosegado, se imposibilita la expresión auténtica de las emociones, el natural fluir de nuestra alma con las vivencias existenciales. De este modo, la alegría se convierte en una nueva exigencia, una mueca exagerada, una pantomima vacía de sentimiento; mientras que el miedo, la tristeza y la rabia son tildadas como negatividad y censuradas. Aparece entonces la depresión, que no es más que la manifestación de la lucha del alma por manifestarse
cuando no puede hacerlo.
Necesitamos recuperar la conexión con nosotras mismas y con ese algo más grande al que pertenecemos. Perderle el miedo al no hacer nada para lograr un objetivo. Encontrar en el silencio un espacio de encuentro, enriquecimiento y creatividad. Devolvernos la libertad para ser y sentir; también para expresar y compartir. Sin juicios ni consejos. Desde el respeto a quien soy y a quien eres. Cultivar la sensibilidad y apreciarla.
Porque es desde esta recuperación y cultivo de valores en mi misma como puedo transformarme y transformar mi entorno. Y porque yo, como Ana Tijoux, también creo posible hacer de éste un mundo más sensible".
Esto es lo que trato de ir haciendo conmigo. Y es también lo que voy acompañando en mi labor como psicoterapeuta en Sesiones Individuales, en los Grupos de Contradanza y Crecimiento Personal, y en los Talleres en la naturaleza Mujeres Cíclicas, que estoy organizando en las distintas estaciones del año.
De vuelta del taller de Verano 2016, realizado durante los primeros días de julio en Praia do Barril, dejo aquí un pequeño montaje con algunas de las imágenes captadas. El sabor, la intimidad, y otros muchas cualidades de la vivencia no pueden ser reflejadas y pertenecen al terreno de la experiencia. Sí espero que os guste ver desde una mirada externa parte de lo que fue, de lo sentido, de lo expresado, de lo compartido.
Gracias, mil veces gracias por tener el privilegio de imaginar, organizar y acompañar estos procesos. Gracias a todas vosotras, mujeres valientes, por estar ahí, tan enteras, tan confiadas, tan vosotras...
"Un poco de lucha es imprescindible. Las tormentas, los truenos,
los relámpagos, son necesarios porque sacuden el alma dentro del trigo”.
Crecemos
y maduramos gracias a dos fuentes: una contiene todo lo que nos nutre
y todo lo que nos dieron. La otra lo que se nos opone y lo que no
recibimos.
Cuando
aceptamos nuestra vida, tal como es y como ha sido, estamos en
sintonía con nuestro destino y nos fortalecemos en nuestra vida.
Ganamos libertad de cara al presente y al futuro cuando aceptamos la
vida tal y como es.
Hay
un cuento sufí que ilustra con belleza estas afirmaciones y que se
me viene a la mente cada vez que acompaño a alguien que se queja de
su "mala suerte", o que envidia la "suerte" de
los demás, olvidándose de sus propias fortalezas, talentos y
sabiduría, adquiridas con su experiencia de vida. Esta misma semana
se me vino a la mente y no recordaba dónde la había leído para
poder compartir el texto completo. Finalmente lo encontré, en un
libro estupendo de Peter Bourquin sobre Constelaciones Familiares, y
lo comparto ahora en este blog, para mi, para ti M. Carmen, y para cualquiera que llegue a estas palabras.
"Oí
una parábola antigua. Y debe ser muy antigua, porque en aquellos
días Dios acostumbraba a vivir en la tierra. Un día, un viejo
campesino fue a verlo y le dijo: “Mira, tú debes ser Dios y debes
haber creado el mundo, pero hay una cosa que tengo que decirte: no
eres campesino. No conoces ni siquiera el ABC de la agricultura,
tienes algo que aprender”.
Dios
dijo: “¿Cuál es tu consejo?”
El
granjero contestó: “Dame un año y déjame que las cosas se hagan
como yo creo y veamos qué pasa. La pobreza no existirá más”.
Dios
aceptó y le concedió al campesino un año. Naturalmente, pidió lo
mejor y sólo lo mejor: ni tormentas, ni ventarrones, ni peligros
para el grano. Todo fue confortable, cómodo y él era muy feliz.
El
trigo crecía altísimo. Cuando quería sol, había sol; cuando
quería lluvia, había tanta lluvia como hiciera falta. Ese año todo
fue perfecto, matemáticamente perfecto.
El
trigo crecía tan alto que el campesino fue a ver a Dios y le dijo:
“¡Mira! Este año tendremos tanto grano que si la gente no trabaja
en diez años, aun así tendremos comida suficiente”.
Pero
cuando se recogió la cosecha, los granos estaban vacíos. El
granjero se sorprendió. Le preguntó a Dios: “¿Cuál ha sido el
error? ¿Qué ha pasado?”
Dios
dijo: “Como no hubo desafío, no hubo conflicto ni fricción, como
tú evitaste todo lo que era malo, el trigo se volvió impotente. Un
poco de lucha es imprescindible. Las tormentas, los truenos, los
relámpagos, son necesarios porque sacuden el alma dentro del trigo”.
SÁBADO 11 DE JUNIO, DE 10 A 14 HORAS. ESPACIO CONTRADANZA (Espartinas. Sevilla) Facilitan: Lourdes Serra y Pepa Naranjo.
El amor llena lo que el orden abarca. El amor es el agua, el otro es el jarro.
El orden recoge, el amor fluye. Orden y amor se entrelazan en su actuar.
Cuando una melodía, al sonar, se guía por las harmonías, así, el amor se guía por el orden. Y como el oído difícilmente se habitúa a las disonancias, por mucho que se expliquen, así, nuestra alma difícilmente se hace a un amor sin orden.
Algunos tratan a este orden como si no fuera más que una opinión, que pudieran tener o variar a gusto.
En realidad, empero, nos viene dado: actúa aunque no lo entendamos. No se idea, se encuentra. Lo conocemos, igual que el sentido y el alma, por su efecto.
Constelaciones Familiares en Espacio Contradanza. Junio 2016.
Como viene siendo habitual, coincidiendo con el cambio de las estaciones convoco un nuevo taller residencial de armonización con la energía de cada momento de los Ciclos de Vida como una invitación a penetrar en ella y seguir su impulso para dejarnos llevar por un proceso de transformación continua, tal como ocurre en la naturaleza. El VERANO es un tiempo de expansión, de vitalidad y de fuego que, necesariamente necesita ser expresado, conducido, llevado y compensado con la incorporación de otras fuerzas, elementos, cosechas y sedimentos diversos. De la unión básicamente del agua y el fuego surge este año esta convocatoria para quienes queráis explorar este ser MUJERES DE FUEGO Y AGUA y también la elección de un precioso lugar junto al mar, en el parque natural de Ria Formosa (Tavira-Portugal).
Contradanza: Taller de Verano 2016. Pedras del Rei. Tavira.
Será, espero, un cierre y un inicio, un tránsito más; una parada gozosa en el camino para apreciar, agradecer y celebrar. Un lugar de encuentro, conciencia y expresividad. Un espacio para compartir y disfrutar. Una oportunidad para estar contigo y en compañía. Para bailar, nadar y jugar. Para sentir y habitar tu piel. Para conocerte mejor. Para conectar con la vitalidad y la naturaleza. Habrá sesiones programadas y dirigidas a profundizar en tu proceso de autoconocimiento y desarrollo personal que acompañaré desde mis herramientas terapéuticas (Meditación, Gestalt, Sistémica, Contradanza); habrá también tiempo libre para las relaciones, el descanso o la actividad. Será de lunes 4 a jueves 7 de julio y nos alojaremos en pequeñas casitas para 4 personas. Tendremos a nuestra disposición una sala de trabajo y la naturaleza circundante. Contrataremos también una comida al día (la de mediodía) pero nos organizaremos para el desayuno y las cenas, ya que las casitas disponen de cocina y todo lo necesario. Las plazas son limitadas y algunas están reservadas desde hace tiempo, así que si estás interesada reserva cuanto antes la tuya. Puedes contactarme si necesitas comentar, aclarar, etc. Y animaros que esto está ya aquí!!!!!